Tráfico de fauna silvestre: Libro infantil "El mono que contó el cuento" en PDF

Compartimos este libro que nos hizo llegar la Fundación de Historia Natural Félix de Azara:

Libro infantil 
“El mono que contó el cuento”

Pueden descargarlo de este link

Curso Online: "Áreas Protegidas: herramientas de creación y gestión" 100% online


¡Últimos días de inscripción!


Curso Online: “Áreas Protegidas: herramientas de creación y gestión” 100% online
Estudiá desde cualquier país en tu hogar
20 de Agosto al 17 de septiembre (4 semanas)

Inscripciones: http://www.proyectoambiental.com.ar/inscripciones.html
Informes e inscripción: cursos@proyectoambiental.com.ar – (005411) 40051544

¡¡¡Ofertas disponibles!!!

Un aeropuerto en Uruguay se abastecerá al 100% con energía solar fotovoltaica.


El Aeropuerto de Carrasco será el primero en abastecerse únicamente con 100% de energías renovables para la totalidad de sus requerimientos y dejar de utilizar combustibles de origen fósil.

La concesionaria del Aeropuerto de Carrasco -Puerta del Sur- proyecta comenzar la construcción de un parque de paneles fotovoltaicos en el predio durante el segundo semestre de 2014.


Puerta del Sur prevé que los paneles abastezcan al 100% al aeropuerto y se convierta en la primera terminal aérea del mundo que funciona solo con energías limpias.

El proyecto comenzaría en el segundo semestre de este año y propone dejar de utilizar combustibles de origen fósil para que el Aeropuerto Internacional de Carrasco pase a autoabastecerse por completo de energía renovable.

-Que Carrasco sea el primer aeropuerto del mundo basado en energías 100% renovables nos parece que sería una buena carta de presentación de ingreso al país-, manifestó el director nacional de Energía, Ramón Méndez.

La idea es construir un parque de paneles fotovoltaicos, que genere entre tres y cuatro megavatios, ubicada en un área de cuatro hectáreas, entre el edificio de la terminal y la ruta 101. Además, los transportes internos también funcionarían con energía renovable sin consumir gasoil ni otros energéticos en base a petróleo.
-Al tener una vasta exposición de edificio, en particular donde está el freeshop, con mucho espacio vidriado hacia el norte, incluso en invierno a veces tienen que usar aire acondicionado para bajar la temperatura cuando en otra parte del edificio están calefaccionando-, explicó Méndez..

Señaló que lo más importante es dar -el ejemplo-. -Que los turistas que llegan a Uruguay, país natural, país de energía renovable, país que el 95% de la electricidad va a ser en base a fuentes renovables-, destacó Méndez.

Fuente

Desarrollan paneles solares hechos con pasto

Investigadores desarrollaron paneles fotovoltaicos combinando pasto u otros residuos agrícolas, un polvo estabilizador de óxido de zinc, oxido de titanio y un vidrio o metal como sustrato, y así lograron imitar a la fotosíntesis. Los paneles fabricados con plantas como materia prima podrían convertirse en una alternativa barata y sencilla respecto de las células solares tradicionales que se utilizan hasta ahora en las viviendas.

La mayoría de las investigaciones sobre las que se está trabajando para que los paneles solares tengan mejor eficiencia en absorción emplean materiales costosos de alta tecnología.

Sin embargo, miembros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos desarrollaron este nuevo proyecto y avanzan para que en breve pueda haber mayor acceso al recurso de la energía solar, utilizando simplemente hierba o pasto.
La idea surgió a partir de un concepto básico: nada en este mundo aprovecha y absorbe mejor la energía solar que las plantas. A partir de este nuevo desarrollo, el siguiente paso es lograr que cualquier persona pueda hacer sus propios paneles solares y aplicarlos en su casa por casi nada de dinero. Obviamente, estos nuevos paneles no se parecerían nada a lo que se conoce hasta ahora; todo depende cómo se desarrolle de aquí en más el proyecto y su aplicación.
Cómo funcionan
Los investigadores del MIT descubrieron la manera de estabilizar químicamente un Fotosistema I (las estructuras internas de las células vegetales que realizan la fotosíntesis), sobre un sustrato que crea la corriente eléctrica cuando se expone a la luz, con materiales sencillos de conseguir. Esta célula aísla moléculas FI, y gracias al polvo de estabilización permite el flujo de la electricidad.
De acuerdo con Andreas Mershin, principal impulsor del proyecto, la gente será capaz de mezclar todo y crear una pintura que puede ser aplicada a los techos de sus casas. Por el momento, esta tecnología no tiene aún no alcanza una tasa de eficiencia del 2 por ciento, pero se prevé que mejorará. Asimismo, dada la pequeña cantidad de recursos necesarios para crearla, resultará muy conveniente y sustentable.

Fuente

Presentacion del Libro/Documental "Caminando sobre gliptodontes y tigres dientes de sable"


Los invitamos a la presentación del Libro/Documental “Caminando sobre gliptodontes y tigres dientes de sable” a realizarse el día 22 de Agosto a las 16:30hs en el auditorio del Museo de La Plata


Esperamos que puedan acompañarnos en este importante momento, fruto del trabajo conjunto de quienes integramos “Caminando…” y muchos de ustedes con los que hemos podido compartir y aprender durante los diferentes encuentros que hemos tenido a lo largo de estos años.

Los esperamos a las 16:30 y luego a un pequeño brindis.



































Consultas en el Museo: Paseo del Bosque S/N, 1900 La Plata, Buenos Aires. Tel: 0221 425-7744
Mas info: http://blogs.unlp.edu.ar/proyectocaminando/

Curso "Áreas Protegidas: herramientas de creación y gestión"


Curso Online: “Áreas Protegidas: herramientas de creación y gestión” 100% online * Estudiá desde cualquier país en tu hogar*


20 de Agosto al 17 de septiembre (4 semanas)
Informes: cursos@proyectoambiental.com.ar – (005411) 40051544
Inscripciones: http://www.proyectoambiental.com.ar/inscripciones.html

Plataforma propia * Foros de intercambio con docentes y compañeros de curso * Acompañamiento personalizado por medio de foros * Biografía * Certificado


Erosión de suelos en Argentina, un problema ambiental y social

Un 20% del suelo argentino se encuentra en estado de erosión.
De manera silenciosa, casi sin darnos cuenta, la erosión del suelo avanza en la región y se vuelve uno de los principales problemas ambientales, sociales y económicos que debe enfrentar el país.
Por: Paula Rizzi

En materia medioambiental estamos acostumbrados a asombrarnos por los grandes desastres naturales como tsunamis, terremotos o huracanes, que por lo general ocurren en otras zonas del globo y sobre los que resulta casi imposible actuar. Pero, cuando se trata de procesos graduales, que poco a poco van modificando nuestro entorno y requieren de acciones inmediatas para no volverse irreversibles, cobran una escasa o nula difusión.
En la Argentina uno de los mayores problemas ambientales es la degradación o erosión de los suelos, un camino sin retorno, dado que la tierra que se pierde es casi imposible de recuperar. Sin embargo, pocas veces se analiza esta situación y se reconoce la importancia de su preservación, incluso en un país basado en la actividad agropecuaria y que depende de este recurso para el desarrollo económico y social.
La vida en el planeta, tal como la conocemos, sería imposible si no existiera el suelo. Esta delgada piel de la tierra es fuente de agua y nutrientes para las plantas, lo que posibilita el desarrollo de los ecosistemas. Además, tiene la capacidad de producir todos los alimentos que consumimos a diario, mantener el equilibrio de la atmósfera, receptar residuos y filtrar contaminantes. De su óptima conservación, entonces, depende la economía de los pueblos, el bienestar de las personas y el desarrollo de la biodiversidad.
A pesar de su importancia, las actividades humanas implementadas a lo largo de los años no tuvieron en cuenta su preservación, por lo que en la actualidad los diversos procesos de degradación o erosión están ocasionando la disminución de su calidad y, en algunos casos, la pérdida total.
La degradación del suelo es el proceso por el cual pierde importantes propiedades, en cambio, la erosión es un fenómeno más complejo, dado que genera la expiración del material superficial por efecto de arrastre del viento y del agua —erosión eólica y erosión hídrica—. En este sentido, un 75 % del suelo argentino se encuentra degradado y un 20 %, en estado de erosión. Se trata de un fenómeno que no solo perjudica a la calidad de la tierra y la vuelve improductiva, sino que además puede generar procesos más complejos e irreversibles como la desertificación, es decir, la conversión en desierto de un territorio árido, semiárido o subhúmedo.
Si bien esta situación puede asociarse a condiciones climáticas adversas, como prolongadas sequías e inundaciones, las actividades humanas tienen, ciertamente, la mayor parte de la responsabilidad. Por ejemplo, algunos de los procesos cotidianos que tienen lugar en la región son el desmonte e incendio de áreas forestales para el desarrollo de la actividad agrícola en el Chaco; la sobreexplotación de las tierras y su manejo inadecuado con presencia de monocultivos como la soja transgénica; el excesivo pastoreo por parte de la hacienda ovina en la Patagonia; la gran utilización de agroquímicos, insecticidas o herbicidas que generan contaminación y la expansión de las áreas urbanas.
El problema nace de la idea arraigada de que se necesita intensificar la producción en el menor tiempo posible, lo que lleva a producir en base a modelos poco planificados y pensados en el corto plazo. Por el contrario, otros fundamentan que estos procesos son necesarios para asegurar la distribución alimentaria y que la degradación, erosión y desertificación ponen en peligro el sistema productivo e intensifican los riesgos sociales y económicos que llevan a la pobreza y la marginación.
Un claro ejemplo es el de la soja transgénica, monocultivo que ocupa 18 millones de hectáreas del territorio nacional —es decir, el 50 % de la superficie agrícola—. Para su desarrollo se requiere del uso excesivo de agroquímicos que contaminan el aire, el suelo y el agua, y ponen en riesgo la salud de las personas. Además, necesita de la extracción de miles de nutrientes del suelo, esto genera su progresiva degradación y erosión. Como corolario, el producto que se obtiene se exporta —en su mayor parte— y las ganancias quedan en pocas manos.
Resulta fundamental tomar conocimiento y comprender que la erosión del suelo es uno de los mayores problemas a nivel nacional y global. Esta problemática, que se intensifica cada vez más, es la consecuencia de haber aplicado durante muchos años métodos que no tienen en cuenta los efectos a largo plazo. Es hora pensar a futuro y trabajar con los recursos naturales de manera sustentable. Para esto se necesita de un fuerte compromiso estatal, con legislación pertinente e incorporación de planes de educativos dirigidos a toda la comunidad.
Por: Paula Rizzi.

2º Congreso de Ingeniería para el Cambio Climático – COPIME 2014

17 de Septiembre de 2014
Organizador: COPIME
Buscamos en conjunto crear un ámbito nacional, donde puedan promoverse, exponerse y difundirse todas aquellas manifestaciones de la ingeniería aplicadas a controlar, reducir o minimizar los efectos del Cambio Climático.
OBJETIVOS PROPUESTOS:
Promover el intercambio de conocimientos y experiencias entre los especialistas a través de la presentación de estudios técnicos, económicos e investigaciones científicas.
Concientizar a la sociedad de la importancia de las acciones conjuntas para lograr desarrollos sostenibles. 
Incentivar las relaciones entre los gobiernos para la obtención de soluciones adecuadas y reales para limitar el Cambio Climático.
Auspiciar la presentación de nuevas tecnologías o métodos utilizados por las empresas en salvaguarda de la sostenibilidad del planeta.
Duración: 17, 18 y 19 de septiembre de 2014
Fecha de Inicio: 17.09.2014
Fecha de Fin: 19.09.2014
Fecha límite Inscripción: 05.09.2014
Días: Miércoles, Jueves y Viernes.
Horario: 9 hs. a 17 hs.
Lugar: COPIME – Del Carmen 776 – CABA

Comité Ejecutivo
2° Congreso de Ingeniería para el Cambio Climático – COPIME 2014.
Sede del Congreso:
Consejo Profesional de Ingeniería Mecánica y Electricista – COPIMEEdificio Puerto ArgentinoDel Carmen 776 – (1019) Cdad. Autónoma de Buenos Aires – Argentina
Información de contacto:E-mail: congresocambioclimatico@copime.org.ar

Los objetos más insólitos que se sacaron del Riachuelo

Heladeras, calefones, colchones y hasta un taxi; las embarcaciones que se ocupan de la limpieza de las costas recolectaron en los últimos cuatro años mil toneladas de basura.

  Daniel Sosa no suelta el timón. Para navegar por el Riachuelo hay que estar atento por lo que pueda ir apareciendo. Su compañero Claudio Campi, una especie de copiloto, se siente más liberado para hablar aunque no descuida la cabina del “elefante”, la lancha de dos motores que conducen en la recorrida de cada día. “Acá aparece de todo. Si no la impresiona le muestro”, dice Campi. Busca su celular en el bolsillo de la campera impermeable anaranjada fluo.

  Ellos ocupan una de las tres embarcaciones que el gobierno de la Ciudad destina, desde hace cuatro años, a la recolección de residuos de la costa porteña del Riachuelo. Según la dirección general de Limpieza del Ministerio de Ambiente y Espacio Público,se recogieron 1000 toneladas de residuos en el tramo ubicado entre Vuelta de Rocha, en el barrio de La Boca, y Puente La Noria.

  Las tareas de limpieza en el Riachuelo comenzaron tras el fallo de la Corte Suprema de la Nación que en 2008 ordenó el saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo. Esta acción se realiza en forma coordinada con un nuevo organismo multijurisdiccional tripartito surgido para ese fin: la Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo (Acumar), presidida por el Gobierno nacional, e integrada, también, por el bonaerense y el porteño. 

  En la pantalla del celular de Campi aparece en primer plano un hombre muerto flotando en las aguas amarronadas. “Si mira bien tiene dos puntazos en la panza”. Se ven los manchones rojos. Aunque el hallazgo ocurrió hace unos meses parece volver a sorprenderse. Cuenta que ellos avisan a Prefectura y se desentienden del tema, aunque no se olvidan.

  En la ciudad, la limpieza del borde del Riachuelo quedó expresamente incorporada a partir de la promulgación de la ley 4120, que contempla un Servicio de Recolección y Limpieza del margen izquierdo del Riachuelo como parte integrante en la concesión de los servicios de limpieza. En 2013, el decreto 170 incorporó la limpieza y recolección diferenciada de estos residuos.

  El inspector de limpieza en el Riachuelo, Angel Grosse, es testigo de que en esas recorridas que realizan de lunes a sábado durante ocho horas encuentran de todo. “Rescatamos más de 50 autos”, contabiliza. Mientras la embarcación avanza lenta haciendo trabajar sus dos motores en estas aguas densas, recuerda que desde que lograron limpiar el desarmadero de autos que había en la villa 21/24 se redujo la cantidad de carcasas en la cuenca. “Pero, como acá no dejás de sorprenderte… el otro día encontramos un taxi. Estaba entero”, dice. Cuando lo rescataron se enteraron de qué sólo le faltaba el reloj. 

 También se ven motos, heladeras, caballos, colchones, sillones que vienen flotando desde algún lugar ignoto hasta la cuenca baja, enumera. La tarea de ellos consiste en recorrer y, cuando detectan residuos, se comunican con la lancha de apoyo; entonces, inician el rescate con sogas. “¿Muertos? Tengo dos”, dice. “Apareció uno flotando cerca de Pompeya y el otro pasando Lomas de Zamora. Ahí lo que hacemos es informar a Prefectura, no lo podemos ni tocar nosotros. Después le perdemos la pista”, aclara.

  Es un día soleado y la embarcación sigue abriéndose camino entre las aguas; por momentos se ven azuladas. La proa se levanta y, según cómo pegue el viento, llega una llovizna fina. El responsable del servicio de higiene urbana en el Riachuelo y en Río de la Plata, Javier García Elorrio, también viaja a bordo. “Cuando empezamos, esto era un mar de plástico”, dice; mira hacia el agua, sólo con manchones de basura cada tanto y sin el olor a podrido de antaño. García Elorrio suele sumarse para controlar el trabajo; esta vez, aprovecha a señalar los avances: muestra fotos impresas amplificadas de los lugares que recorre la embarcación y parecen otros.

Una margen del Riachuelo parquizada tras la relocalización de viviendas precarias.  Foto:  Subsecretaría de Higiene Urbana, gobierno porteño


  Allí donde había parvas de basura, contrasta un parque verde; donde había viviendas haciendo equilibrio en el borde del Riachuelo, ahora hay un césped corto (en el proceso de relocalización que aún continúa las casas precarias son ahora modestos monoblocks que resaltan cinco cuadras hacia adentro), donde no habitaba un pájaro, ahora se pueden fotografiar garzas, patos y teros.
Esta semana el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, habló del reconocimiento del Banco Mundial con la Argentina por “los importantes avances en la ejecución de la recuperación de la obra de la cuenca Matanza-Riachuelo, con una inversión de 718 millones de dólares”; esto implica un beneficio directo a 7 millones de personas que forman parte de la cuenca.

  “Por ahí algún vecino te decía: ‘No me toques esto que se me cae la casa”, interviene Grosse, que sigue de cerca el proceso de reciclaje del Riachuelo y sus costas. Las viviendas precarias del ex asentamiento Luján, de la villa 26, Luzuriaga, Magaldi, de la 21/24, Mundo Grúa, El Pueblito y la 27 de Febrero se cimentaban sobre terrenos conformados por basura compacta. En algunos tramos de la villa 26 aún persiste esta situación. “Se van a fin de año con el proceso de localización”, informa García Elorrio. Una orden judicial determinó en 2011 que se mudaran 16 barrios de capital y provincia pegados al Riachuelo.

  Pisar los terrenos en donde aún hay viviendas precarias es andar encima de una textura esponjosa conformada por restos triturados de basura: cáscara de huevo, bolsas, manijas de bolsas, césped que crece en el medio, yerba oscura, troncos, trozos de ladrillos, botellas plásticas, otras de vidrio, tapitas de cerveza, paquetes de papas fritas, hojas de árboles, cáscaras de cebolla y más. La humedad se debe a que allí desagotan los baños de las casas, cuyo destino final es el Riachuelo.
  “Acá estén atentos, no den la espalda al barrio. A veces suele haber algunos problemas, nos tiran piedras”, comenta García Elorrio cuando la embarcación pasa por la villa 21/24. “No se preocupen, forma parte del trabajo en el espacio público”. Y enseguida le pide a Sosa, que lo escucha desde el timón: “¡Dale, más rápido acá”. Le hace señas con la mano de que siga, por si no le quedó claro. En las márgenes del Riachuelo aparecen algunos vecinos, sobre todo chicos. Hay intercambio de saludos, manos en alto y sonrisas. “Ya pasamos los cien metros críticos”, dice Javier, respira aliviado.
  Más adelante, continúa una costanera amplia -que no se veía en un recorrido de hace tres años atrás- siempre combinada con objetos flotantes como parte del paisaje. A la altura de Pompeya, una carcasa de heladera tirada a la vera del Riachuelo, más adelante flota un colchón atrapado en una “manga” (un sistema que ayuda a retener la basura en el borde para que sea más fácil la recolección); a unos metros, del lado de Lanús un cartonero se detiene a mirar el barco que pasa, levanta el pulgar como aprobando. Otra heladera sin puerta más allá, un calefón desarmado más adelante. Atrás se ve el puente La Noria en el fin del recorrido.
  DESIGUALDAD AMBIENTAL
  Describe Luis Gusmán en su novela El Peletero, recreando la lucha de vecinos del Riachuelo: “La lancha se acercó a la costa de las destilerías del Dock Sud. Desde la embarcación podían observarse casi a ras de la tierra cruces, cientos de cruces. No era un cementerio humano, era un cementerio ecológico. La gente del asentamiento había hecho un cementerio como señal de denuncia contra la contaminación”.
  La socióloga Gabriela Merlinsky, responsable del Grupo de Estudios Ambientales del Instituto de Investigaciones Gino Germani de la UBA, explica que la cuestión de que la cuenca del Riachuelo esté contaminada es la consecuencia de un proceso social que no puede obviarse. “Suele haber una visión estándar de la cuestión ambiental que tiende a pensar que el comportamiento es único y no importan las clases sociales. Creo que si las sociedades son muy desiguales hay ciertas clases que pueden externalizar los peligros ambientales y hay otras que no pueden ocuparse de la cuestión ambiental porque la sociedad no se ocupó antes de ellos”, expone esta experta.
  Y se explaya en el escenario de las villas del área metropolitana: “Las zonas de asentamientos son todas sin planificación urbana, ni siquiera hay recolección de residuos en muchas de ellas. La basura se va acumulando en esquinas, en distintas partes del barrio y llega un punto en que saturan, por eso terminan en el Riachuelo. Pero no es una cuestión de educación”.
  Como en la novela de Gusmán, los vecinos de Buenos Aires también protestaron: lo hicieron cuando reclamaron la recomposición del ambiente y la creación de un fondo para financiar el saneamiento. Entonces, se hizo Justicia y algo empezó a cambiar: entre otras cosas, se creó Acumar, se trazaron políticas públicas para la recomposición ambiental, se inició la limpieza y la traza de un camino costero, se cerraron basurales a cielo abierto, se empezaron a controlar industrias, se relocalizaron asentamientos. Merlinsky los reconoce como grandes avances, pero considera que se necesitan varias décadas para ver resultados duraderos.